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La Vizcaya, un proyecto para compartir lo mejor del patrimonio cubano

7 de mayo de 2026 por
Ana Lorenzo
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A pocos kilómetros de Varadero, La Vizcaya S.U.R.L. avanza como una de las iniciativas más integrales de rescate patrimonial y dinamización turística en la ciudad de Cárdenas. Concebida sobre los cimientos de la histórica destilería fundada por José Arechabala, el proyecto revaloriza un inmueble estrechamente vinculado a uno de los productos premium de Cuba: el ron.

La antigua destilería La Vizcaya constituyó, a finales del siglo XIX y principios del XX, uno de los principales motores económicos e industriales de la ciudad. En un contexto donde la presencia de empresarios vizcaínos marcaba el desarrollo local, Arechabala destacó por levantar una industria de gran escala, dotada de tecnología avanzada para su época. Amplios almacenes de materias primas, modernas calderas y equipos especializados permitían una producción sostenida de aguardiente y alcohol de alta pureza, muy demandados tanto en la industria licorera como en la farmacéutica.

Más allá de su capacidad productiva, la empresa se distinguió por su modelo de negocio integral. Contaba con red logística propia y transporte marítimo hacia La Habana que ampliaba su alcance comercial y fortalecía el tejido económico regional. Este entramado generó empleo e impactó también en las actividades portuarias y comerciales de Cárdenas.

Hoy, esa herencia industrial se convierte en el eje del proyecto de pyme estatal La Vizcaya, impulsado de forma conjunta con la Ronera Cárdenas —perteneciente a la Corporación Cuba Ron S.A.—, autoridades locales y la Asociación de Historiadores de la ciudad. La iniciativa combina la recuperación arquitectónica con la promoción de la cultura del ron y el cuidado medioambiental, en una propuesta que diversifica la oferta turística del mayor balneario del país.

El proyecto se asienta en una nave fundacional de la antigua industria Arechabala y allí se recrean los procesos históricos de elaboración del ron.

El complejo incluye además una sala de cata dedicada a resaltar las cualidades del ron ligero cubano, una licorera sitial en homenaje a los Maestros del Ron, así como tienda, bar café y una galería de arte. Tres bares temáticos representan las regiones oriental, central y occidental del país, vinculadas a sus respectivas tradiciones roneras.

Visitantes internacionales llegan hasta allí para conocer la historia y los procesos de producción de uno de los productos premium cubanos. Los recorridos transcurren por las áreas de destilería, añejamiento y embotellado y culminan en sesiones de cata para descubrir las peculiaridades organolépticas de rones producidos en la región.

En palabras de Milagros Ortega Suárez, administradora de La Vizcaya, lo interesante de cada detalle que se expone sobre la historia, la tradición y la cultura del ron cubano, así como el nexo que existe entre la tierra y el saber hacer en su producción, constituye una experiencia inigualable para los visitantes, que afianza el producto nacional como algo distintivo en el mundo.

También adelanta a En Ruta que otras atractivas propuestas se suman al proyecto: “Próximamente será habilitado un muelle que se utilizaba antiguamente y que permitirá conectar Cárdenas y Varadero por vía marítima a través de las marinas, añadiendo un plus a la visita”.

Además, en las áreas exteriores los visitantes encontrarán elementos representativos como plantaciones de caña, un trapiche y espacios para la degustación de bebidas tradicionales cubanas, entre ellas la canchánchara, el sauco y el guarapo.

Con La Vizcaya, Cárdenas resguarda y comparte su legado de tradición ronera y avanza hacia un modelo de desarrollo que integra historia, industria y turismo sostenible.


Ana Lorenzo 7 de mayo de 2026
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